Las mejores y peores formas de morir.
Tomado de el blog de javimo
ya
No todas las agonías son iguales. Unas pueden ser dolorosas, y otras dulces como un sopor. Si te interesa saber QUÉ SE SIENTE al morir, aquí tienes algunos ejemplos. Requiéscat in pace.
DECAPITADO
¿Guillotina o hacha? Da igual, porque si nos cortan la cabeza, nada nos librará de sufrir dos segundos de dolor extremo. La cuchilla cercena los huesos que unen la cabeza al cuerpo, y eso, según explicó el forense Harold Hillman en New Scientist: “Tiene que causar un gran dolor”. Grande, pero breve, ya que dos segundos después caeremos inconscientes por la hemorragia, aunque el cerebro conservará aún sangre y oxígeno para sobrevivir 15 segundos mas. ¿Explica eso los casos de cabezas cortadas que mueven los ojos o la boca? Según Hillman, solo son espasmos involuntarios causados por la agonizante química cerebral.
SEDIENTO
Y a que el exceso de alcohol causa una ligera deshidratación, podemos
imaginar que morir de sed provoca un dolor de cabeza cien veces superior al de la peor resaca que recordemos. Porque, debido a la falta de agua, el cuerpo se nutre del líquido cefalorraquídeo del cerebro, y por tanto, lo seca. Además, tras dos días sin beber, dejamos de orinar y los riñones se hinchan como un globo, lo que causa un dolor similar a una puñalada; los ojos se secan y endurecen como si fueran de cristal. La agonía dura de tres a siete días.
AHOGADO
Aunque muramos en el mar, puede que nuestros pulmones sigan estando secos. ¿Por qué? Gracias a la laringe, cuyos espasmos impiden el paso del agua al aparato respiratorio. Pero ni eso nos salvará… El agua anegará el estómago, y la falta de oxígeno hará que se nos amorate el rostro y que el cerebro sufra un coma mortal en unos minutos.
QUEMADO
Qué podemos hacer si el fuego nos rodea? Esperar un milagro, porque en solo unos segundos las llamas prenderán nuestros cabellos e irán consumiendo, por este orden, las manos, los hombros, el pecho y el rostro; aunque no veremos cómo nuestro cuerpo se calcina, ya que los glóbulos oculares estallarán al contacto con el fuego. Se estima que el dolor es mil veces superior al que se siente al poner la mano sobre una sartén al rojo, y dura diez minutos, los que tardan las llamas en achicharrar los nervios. Pero, probablemente, moriremos antes por las gravisimas heridas.
ASFIXIADO
Un hueso de pollo atascado en las vías respiratorias, o las manos de un estrangulador alrededor de nuestro cuello, provocan la hipoxia, que es la falta del suministro necesario de oxígeno a los tejidos y al cerebro. Las células sanguíneas, desoxigenadas, pierden su color rojizo y adquieren un tono morado que se refleja en la piel. La víctima pierde la consciencia en pocos minutos, y muere de un paro cardíaco.
CONGELADO
Algunas víctimas de muerte por hipotermia se desnudan antes de fallecer, aunque se ignora la causa. Lo que sí se sabe es que el peligro comienza cuando la temperatura corporal baja a 35ºC. Tras los escalofríos iniciales, las manos se entumecen, señal de que nos quedan 90 minutos de vida. Los vasos sanguíneos se hielan, lo que impide la circulación: en una hora, las extremidades estarán congeladas y el dolor será atroz. Ates de caer inconscientes por falta de riego cerebral, algunos se desnudan. ¿Por qué? Las alucinaciones pueden ser la causa.
GASEADO
El monóxido de carbono provoca una muerte rápida e indolora; por eso lo llaman el asesino silencioso. En caso de intoxicación, el CO2 sustituye al oxígeno en el organismo, ya que su afinidad para mezclarse con la sangre es 250 veces superior. La víctima solo nota un dolor de cabeza seguido de náuseas. Lo más probable es que se quede dormida antes de morir, pero si intenta huir, no podrá moverse. Los músculos están agarrotados por el gas, y el desdichado solo puede reptar unos metros.
DESANGRADO
Tenemos cinco litros de sangre en el cuerpo; perderla toda puede llevar desde unos minutos hasta horas, según el tipo de herida. Al sabio romano Petronio, que se suicidó cortándose las venas durante un banquete, le dio tiempo a hablar de filosofía. ¿Pero sufrió? En absoluto. Podemos perder hasta el 15% de la sangre sin sentir más que un mareo. Pero conforme aumenta la hemorragia, sufriremos una grave hipotermia, hasta que, tras perder 2,5 litros de sangre, entremos en coma.
[ Fuente: Revista Quo ]









ceci dijo:
15 Mayo, 2007 a 4:59 am
es una lastima q solo experimenteremos una opcion de muerte
Akima Lloricus dijo:
15 Mayo, 2007 a 5:42 am
Pienso que me estoy pudriendo por dentro, estoy muriendo en vida, y es que ya estoy cansada de esta mierda que es mi vida, ya nocreo en el amor, y todo es mierda a mi alrededor, yo misma soy mierda en esta puta existencia.
Si alguien seria tan amable de hacerme el gran favor de matarme, de la forma mas horripilante posible, lo agradecería mucho, ya estoy cansada de vivir, mi vida en estas condiciones en las que vivo y con toda la mierda de cada día me tiene cansada.
Gracias por leer esta mierda de mensaje. Y gracias a quienes se contacten para hacerme el favor requerido.
Akima Lloricus dijo:
15 Mayo, 2007 a 5:44 am
a mi mail es akima_ss@hotmail.com
enzodavid dijo:
15 Mayo, 2007 a 5:50 am
Ceci de que sea una lastima no se, difiero un poco, pero de que nos perdamos de experimentar algunas otras cosas, bueno hay si que se vale.
Akima. tomalo con calma.
jose dijo:
15 Mayo, 2007 a 6:50 am
la muerte no es algo malo sino k encontramos un mejor lugar k la vida
miguel dijo:
15 Mayo, 2007 a 6:53 am
siento k la muerte es lo mejor k nos puede pasar ya k al morir encontraremos un lugar mejor y nunca hay k temerle a ella la santa niña.
urhu dijo:
18 Mayo, 2007 a 1:49 am
Akima, si me dices fecha y hora estaré puntual…
junior dijo:
19 Mayo, 2007 a 6:04 am
nose que pasa conmigo kiero morir sin sentir nada ya no tengo razon para vivir quien me puede matar ahora mismo ahi sta mi msn alguien q kiera matarme max1800@hotmail.com
Alexandra dijo:
28 Mayo, 2007 a 12:11 pm
mira, yo llevo mucho tiempo pensandolo, y para mi la peor forma de muerte es “morir por culpa del humo de otros” es decir, toda tu puta vida cuidandote, que si comer bien, que si hacer ejercicio, no fumas no bebas, y acabar en el otro barrio por aspirar el aire de los que le dan al cigarrito, hay que joderse… no se tu, pero pa mi es una gran putada morirme por culpa de la gente que me rodea… jajaja espero que nunca me pase eso. Saludos y Enhorabuena por tu blog, muy original
Enzo dijo:
28 Mayo, 2007 a 15:35 pm
gracias Alexandra.
lolo dijo:
20 Junio, 2007 a 16:32 pm
peo raja
lolo dijo:
20 Junio, 2007 a 16:33 pm
¨^*¨*^¨*^^%$··”%/(&&&/&&%%
lia dijo:
20 Junio, 2007 a 21:17 pm
ESTA MUY BUENA Y POR FA NO ESCRIBAN Y LEAN MUXAS COSAS ASI POR Q EN CUALQUIER MOMETO LES PUEDE PASAR ALGO.
JAJAJAJAJAJAJAJAJA…….
lia dijo:
20 Junio, 2007 a 21:20 pm
BUENO
PUEDEN MORIR AHOGADOS DECAPITADOS , ASFIXIADO. ETC. BAY Q ESTEN BN EN EL DIA DE SU MUERTE.
LIA dijo:
20 Junio, 2007 a 21:23 pm
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja………………………………………..tu muerte esta muy cerca
javier dijo:
21 Junio, 2007 a 2:40 am
jejej saben ke me da lo mismo no me kiero morir por ahora hay ke pensar en la vida en solucionar problemas ya ke la vida sin problemas desamores etc seria muy fome kisas si no los tubieramos estarian todos suicidandose porke la vida es apestozamente feliz
Gladys dijo:
21 Junio, 2007 a 11:42 am
porfa quiero morir irme al carajo
ayudende a mori
at6te
babay
babygonzales27@hotmail.com
TOMAS dijo:
22 Junio, 2007 a 16:07 pm
algo de filosofia para que los ayude
La libertad de la voluntad, que en sí misma no es otra cosa que libertad del pensamiento, está limitada de la misma manera que la libertad de pensar. El pensamiento no puede ir más allá del horizonte hasta el que se extienden las ideas; sin embargo, éste se basa en las percepciones que se van adquiriendo y puede ampliarse conforme lo hace. Asimismo, la libertad de la voluntad puede expandirse también hasta ese mismo punto, si bien, dentro de tales confines, es ilimitada. Otra cosa distinta es el obrar de la voluntad; la facultad de hacerlo se nos impone de manera fatalista.
En la medida en que el fatum se le aparece al hombre en el espejo de su propia personalidad, la libre voluntad y el fatum individual son dos contrincantes de idéntico valor. Nos encontramos con que los pueblos que creen en un fatum destacan por su fortaleza y el poder de su voluntad, y que, en cambio, hombres y mujeres que dejan fluir las cosas tal y como van, ya que «lo que Dios ha hecho bien hecho está», se dejan llevar por las circunstancias de manera ignominiosa. En general, «la entrega a la voluntad de Dios» y la «humildad» no son más que las coberturas del temor de asumir con decisión el propio destino y enfrentarse a él.
Ahora bien, por más que se nos aparezca el fatum en su condición de delimitador último como más potente que la libre voluntad, no debemos olvidar dos cosas: la primera, que fatum es tan sólo un concepto abstracto, una fuerza sin materia, que para el individuo sólo hay un fatum individual, que el fatum no es otra cosa que una concatenación de acontecimientos, que el hombre determina su propio fatum en cuanto que actúa, creando con ello sus propios acontecimientos, y que éstos, tal y como conciernen al hombre, son provocados de manera consciente o inconsciente por él mismo, y a él deben adaptarse. Pero la actividad del hombre no comienza con el nacimiento, sino ya en el embrión y quizá también -quien sabe-, mucho antes en sus padres y sus antepasados. Todos vosotros, que creéis en la inmortalidad del alma, tendréis que creer primero en su preexistencia, si es que no deseáis hacer que algo inmortal surja de lo mortal; también habréis de creer en esa especie de existencia del alma si es que no queréis hacerla flotar por los espacios hasta que encuentre un cuerpo a su medida. Los hindúes dicen que el fatum no es otra cosa que los hechos que hemos llevado a cabo en una condición anterior de nuestro ser.
¿Cómo podrá refutarse el argumento de que no se haya obrado ya con conciencia desde la eternidad? ¿Desde la conciencia aún sin desarrollar del niño? Aún más, ¿no podremos afirmar que nuestra conciencia está siempre en relación con nuestras acciones? También Emerson dice:
«El pensamiento siempre se halla unido
a la cosa que aparece como su expresión»
¿Puede afectarnos una nota musical sin que exista en nosotros algo que le corresponda? O, dicho de otro modo: ¿podremos captar una impresión en nuestro cerebro si éste no posee ya la capacidad de recibirla?
La voluntad libre tampoco es, a su vez, mucho más que una abstracción, y significa la capacidad de actuar conscientemente, mientras que, bajo el concepto de fatum, entendemos el principio que nos dirige al actuar inconscientemente. El actuar en sí y para sí conlleva siempre una actividad del alma, una dirección de la voluntad que nosotros mismos no tenemos por qué tener ante nuestros ojos como un objeto. En el actuar consciente podemos dejarnos llevar tanto más por impresiones que en el actuar inconsciente, pero también tanto menos. Ante una acción favorable suele decirse: «me ha salido por casualidad». Lo cual no necesita en absoluto ser verdadero. La actividad psíquica prosigue su marcha siempre con la misma intensa actividad, aun cuando nosotros no la contemplamos con nuestros ojos espirituales.
Es como si, cerrando los ojos a la luz del sol, opinásemos que el astro ya no sigue brillando. Sin embargo, no cesan ni su luz vivificante ni su calor, que continúan ejerciendo sus efectos sobre nosotros, aunque no los percibamos con el sentido de la vista.
Así pues, si no asumimos el concepto de acción inconsciente como un mero dejarse llevar por impresiones anteriores, desaparece para nosotros la contraposición estricta entre fatum y libre voluntad y ambos conceptos se funden y desaparecen en la idea de individualidad.
Cuanto más se alejan las cosas de lo inorgánico y más se amplía la formación y la cultura, tanto más sobresaliente se hace la individualidad y tanto más ricas y diversas son sus características. ¿Qué son la fuerza interior y la autodeterminación para el actuar y las manifestaciones exteriores -su palanca evolutiva-, sino voluntad libre y fatum ?
En la voluntad libre se cifra para el individuo el principio de la singularización, de la separación respecto del todo, de lo ilimitado; el fatum, sin embargo, pone otra vez al hombre en estrecha relación orgánica con la evolución general y le obliga, en cuanto que ésta busca dominarle, a poner en marcha fuerzas reactivas; una voluntad absoluta y libre, carente de fatum, haría del hombre un dios; el principio fatalista, en cambio, un autómata.
Friedrich Nietzsche
Pforta, abril de 1862
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§2. LA LÓGICA ESPECULATIVA EN SU RECHAZO DE UNA DIALÉCTICA GRADUALISTA COMO LA PLATÓNICA
La lógica especulativa de Hegel se caracteriza, sin duda, por entronizar la contradictorialidad de lo real. Pero no es eso un rasgo que posea con exclusividad: compártelo, p. ej., con la filosofía de Platón, con la tradición platónica y neoplatónica y con la filosofía renacentista del Cusano.
Pero vale aquí la pena insistir en las divergencias entre el platonismo y el hegelismo: la dialéctica platónica es una dialéctica gradualista –la contradicción es en ella fruto o plasmación de la gradualidad del ser o de la verdad– y, además, constituye un inmediatismo ontológico, en el sentido de que no reconoce más esfera que la del ser.
No es que en la dialéctica platónica no haya dinamismo: lo que sucede es que el dinamismo se produce en el seno de una totalidad que no es su resultado, sino que lo engloba. Es una dialéctica sin movimiento de retorno. Lo máximamente existente es tal de modo inmediato, y no por referencia a sí que tenga que ganar al cabo de un proceso
No quiere ello forzosamente decir que le sean indiferentes sus relaciones con otros entes; pero lo que no se da en tal dialéctica es que lo máximamente real llegue a sí tan sólo al cabo de un proceso de referencia a otro, un proceso de sumergimiento en lo otro, de negatividad, del cual tenga que acabar liberándose.
La contradictorialidad o dialecticidad viene entonces reconocida en el platonismo tan sólo por el reconocimiento de lo metaxú de lo intermedio entre el ser y el no-ser, lo cual es y a la vez no es. (En el Parménides y el Sofista aparecen también las propias Formas como inmersas en esa zona de lo metaxú, lo cual en cambio, en la República y otros diálogos, parecía englobar únicamente entes corpóreos y sensibles).
Podrá el ser, la forma de existencia o ousía, estar necesariamente inserta en relaciones contradictorias con otras formas y otros entes: si ello condiciona su propia entidad, tal condicionamiento es inmediato, sin movimiento de ida y vuelta.
Es todo eso lo que suscita para Hegel dificultades y lo que lo lleva a descartar las consideraciones platónicas en el Parménides como meramente críticas y negativas en lugar de aceptarlas y apropiárselas como propias del punto de vista especulativo. La contradicción no puede para Hegel ser aceptada en su inmediatez como una mera consecuencia de la gradualidad.
Una dialéctica gradualista es para Hegel una dialéctica que entroniza como lo último esa determinación puramente cuantitativa del grado; aunque se trate, cierto es, de una cantidad intensiva, no por ello deja de ser algo cuantitativo.
(Téngase p. ej. presente lo que dice Hegel en el penúltimo párrafo de la Introducción de la tercera Sección del Libro I de WL: la intensidad del peso es una determinación externa, por ser cuantitativa su determinidad propia; téngase asimismo presente lo dicho en el punto B.b del cap. 1º de dicho libro: es meramente relativa la diferencia entre una cantidad extensiva y una intensiva: en una variación transfórmase un quantum dado como exterior y extensivo en otro interior, intensivo: la variación independiente es lo extensivo.)
Ahora bien, todo lo cuantitativo pertenece al fuera-de-sí, y eso en el plano –a su vez meramente en sí– del mero ser, que es la más pobre determinación (por mucho que tal determinación –al volver a sí mediatizada por obra de la reflexión absoluta de la esencia y de la negación de la negación que es el concepto– llegue a ser método que sólo se estudia libremente a sí mismo y, de ese modo, contenido absolutamente formal de la Idea absoluta que encierra, suprimidas, todas las determinaciones esenciales y conceptuales y tal, por ende, que es capaz ya de emanciparse plenamente en lo real: la naturaleza y el espíritu.)
Además, el acogerse a la gradualidad como el fondo y el contenido de la contradicción lleva, según Hegel, a no ver la obra negadora de la contradicción, obra que consiste en la producción de lo nuevo a partir de lo viejo.
Un enfoque gradualista se atiene a una concepción en el fondo meramente intelectual de que lo nuevo ya preexiste en lo viejo, sólo que se trata simplemente de que incrementa su grado y nada más.
Así el salto, el paso de determinaciones cuantitativas a determinaciones cualitativas no es, según Hegel, como se lo representa un pensar gradualista, un proceso en el que poco a poco se vaya incrementando el grado de presencia de la nueva determinación: no va poniéndose viscosa el agua con el enfriamiento sino que de golpe pasa de estar totalmente líquida a estar totalmente sólida, adquiriendo así, por completo de nuevas, una determinación enteramente nueva.
Es de suma importancia meditar a este respecto sobre las significativas declaraciones de Hegel en la 3ª sección del Libro I de WL, especialmente la Nota que sigue al punto b. del cap. 20. Es para Hegel el salto cualitativo una ruptura de la progresividad o paulatinidad (Allmählichkeit), un surgimiento brusco, de golpe, de algo enteramente nuevo, no precedido por ningún previo estar-ahí en menor grado.
Reprocha en efecto el autor de WL al entendimiento (luego volveré sobre esto) que, incapaz de entender la contradictorialidad de lo real que se patentiza en la transformación de una cosa en otra distinta y aun opuesta ella, o sea en una dinámica identidad de opuestos (y que no sólo se patentiza sino que estriba en tal identidad), quiere imponer a toda costa a lo real su propio esquema, insistiendo en que lo nuevo que surge de golpe al producirse un cambio cuantitativo de otra especificidad debe, aunque así no se vea a sobre haz, haber estado presente ya ahí con anterioridad a dicho salto, sólo que en medida inapreciable.
Hegel encuentra en ese enfoque los siguientes defectos.
En primer lugar, trátase de una presunta explicación y justo eso es lo que impulsa a sus adeptos a semejante postulación de algo que no tiene apoyo en la captación sensorial; pero, como explicación, no vale nada, pues sería una explicación meramente tautológica, mortalmente aburrida como todas las de esa laya: explícase el estado gaseoso de H2O al alcanzar una temperatura de ebullición porque ese estado estaba ya ahí en alguna medida, imperceptible en verdad, coexistiendo con el estado líquido –o bien son sólo un mismo estado, con grados diferentes, siendo así, p. ej., lo líquido menos gaseoso que lo que se denomina gaseoso–; pero, explicar, nada se ha explicado así.
El segundo defecto de tal enfoque es que se representa así lo real en una inmutable permanencia interna, pues las diferencias cuantitativas sólo pueden ser diferencias extrínsecas frente a las cuales aquello que las experimenta permanecería indiferente de suyo.
En tercer lugar, es lisa y llanamente falso –afirma Hegel– que se den (siempre o por lo común) estados intermedios en la determinación cualitativa cuya irrupción viene provocada por cambios cuantitativos de otra especie: ya lo hemos visto con el caso del agua, pero los ejemplos abundan, estribando precisamente el tránsito de cantidad a cualidad en esa ausencia de estados intermedios en la cualidad en cuestión (entendamos, por supuesto, que se trata de ausencia de estadios intermedios del darse dicha cualidad a lo largo del proceso de incremento cuantitativo y del brusco salto del mismo al cambio cualitativo).
Y, en cuarto y último lugar (este reproche aparece antes, en el cap. 1º «Die spezifische Quantität», «A. Das spezifische Quantum») viene así escamoteado el paso de una existencia a una inexistencia y viceversa.
Por la medida lo cualitativo se hace cuantitativo, pues consiste la medida en que una determinación cualitativa se da en un ente con indiferencia respecto a la cantidad pero –justamente en eso es medida– sólo dentro de ciertos límites, en los que se aplica precisamente la medida.
Así supone la medida una esencia, una identidad determinada consigo mismo, y no es de extrañar que –como es bien conocido y lo recordaré en seguida– la medida, por su tránsito a lo desmesurado, llegue a ser ella misma esencia.
Aborda Hegel, en este punto, el interesante problema de los sorites, hoy en el centro de la moderna concepción dialéctica.
Podría esperarse que el tratamiento de esas paradojas lo pusiera más en consonancia con la dialéctica antigua y frente al enfoque aristotélico, pues justamente la dialéctica megárica no hace sino desarrollar un motivo que está ya contenido en el Fedón (recuérdese el problema de la existencia de determinaciones contradictorias en Simias, más alto que Sócrates y por lo tanto alto, al par que más bajo que Fedón y, por consiguiente, bajo).
Pero, en esto como en otros asuntos igualmente cruciales, vemos a Hegel, paradójicamente, abroquelarse en un enfoque aristotélico: no se ha tenido en cuenta, nos dice, la sumación de las cantidades, cada una de ellas insuficiente, al igual que el pródigo no tiene en cuenta que no es insignificante la suma de gastos insignificantes.
Pero ¿quiere eso decir que Hegel da así por resuelto el presunto sofisma y puesta a raya la amenaza de contradicción? No. A renglón seguido dice: «Die Verlegenheit, der Widerspruch, welcher als Resultat herauskommt, ist nicht etwas Sophistisches im gebräuchlichen Sinne des Worts, als ob solcher Widerspruch eine falsche Vorspielung wäre».
Y añade que la falsedad estriba en nuestra conciencia que toma a una cantidad sólo como límite indiferente, no viendo en ella un momento de la medida que vuelve o retorna a la cualidad.
De suerte que –concluye– los sorites, lejos de ser bromas vacías o pedantes, son justos y son producidos por una conciencia que se interesa por los fenómenos que se desenvuelven en el pensamiento.
Parece como que quisiera Hegel hacer suyas demasiadas cosas, lo cual resulta problemático por demás cuando toda la motivación de ciertas presuntas soluciones es la de bloquear la contradicción que, de no, surgiría irremediablemente.
Mas hay que ver el transfondo de todo eso. Al filósofo de la contradictorialidad de lo real como verdad y momento absolutos no podía escapársele la verdad encerrada en esas viejas paradojas.
Mas, por otro lado, es un hecho que tal contradictorialidad emerge y resulta de determinaciones puramente cuantitativas no suprimidas como tales.
Es precisamente en la medida en que no se presupone ninguna alteración cualitativa arbitrariamente aneja a un cierto umbral cuando el sorites, en una consideración de puras variaciones cuantitativas, engendra la solución contradictoria: si es verdad que es calvo un hombre con menos de cien pelos en la cabeza, y es también cierto que, si a un no calvo se le quita un pelo, sigue siendo no calvo, entonces hay hombres calvos y no calvos (en la filosofía contemporánea ha mostrado Peter Unger el enorme ámbito de aplicabilidad de los sorites y sus consecuencias centrales para toda nuestra concepción del mundo, incluso en lo tocante a predicados que, a primera vista, hubieran parecido poder escapar a líneas de argumentación semejantes).
Mas, claro está, es en ese caso la contradicción algo puramente gradualístico y cuantitativo: puédese concluir que el hombre en cuestión ya era calvo en alguna medida, imperceptible eso sí, con anterioridad a ese arrancarle pelos, de suerte que coexistían en él determinaciones contradictorias debido a que se daba cada una en una medida limitada.
Hegel no quiere ver así las cosas. Ese anclar la contradicción en el grado es algo que le parece una trivialización, un rebajar la contradicción, lo más excelso y viviente, a un mero corolario de determinaciones cuantitativas exteriores sin estar siquiera mediado por el retorno o la reflexión hacia sí, que es el tránsito a lo cualitativo, mas a un cualitativo que lleva en él la cantidad (medida).
Hegel no abandona –ni esquiva, ni omite– en esos sorites el descubrimiento de la contradicción. Pero, como lo ponen de relieve sus palabras literalmente tomadas, la contradicción es ahí la del pensamiento, no la de la realidad.
El pensamiento se contradice al razonar así porque no aplica la sumación de las adiciones o sustracciones.
Y ¿qué pasa si sí se aplica? Entonces se descubre el salto cualitativo y, de ese modo, elévase el pensamiento a la admisión y comprensión de una contradicción real, pero dinámica: la conversión de la cantidad en cualidad, conversión durante la cual la cantidad es (idéntica a) su opuesto: cualidad.
Sírvenos así la dialéctica gradualista y cuantitativista para elevarnos al pensamiento especulativo cualitativístico.
El cambio, en lo que tiene de cuantitativo, es exterior, indiferente. No hay ninguna medida común entre lo que perece y lo que nace en el salto cualitativo. Por eso es algo ininteligible en el sentido preciso de refractario a las modestas luces del entendimiento. Sólo la razón puede reflejarlo o, mejor, apropiárselo, pues ella ve la identidad dinámica entre todas las cosas.
Según Hegel, lo que preexiste preexiste de otro modo. Usa así también Hegel los célebres «en cuantos» aristotélico-escolásticos.
Sólo que los reparos más evidentes contra ese procedimiento en la obra de los aristotélico-escolásticos pierden su fuerza en contra de su uso en Hegel. Sirven los «en cuantos» para embotar el filo de ciertas afirmaciones y bloquear inferencias que, de otro modo, serían lícitas a partir de ellas.
En Hegel no hay cosa tal, puesto que su proceder no es nunca inferencial, raciocinativo-formal, ya que tal proceder argumentativo es, según él, cosa del entendimiento que se aferra a la identidad y desconoce la verdad de la contradicción. En Hegel –según lo vimos en la sección anterior– no hay ni puede haber reutilización indiferentemente libre como premisa de una tesis conquistada en un lugar o estadio del sistema en otro lugar posterior del mismo sistema; éste es circular y cada tesis que de él forma parte tiene su(s) lugar(es) propio(s), pero no puede ser reafirmada cuandoquiera que le venga en gana a uno. El «en-cuanto» sirve así para realzar o expresar formal y exteriormente el lugar de cierta afirmación dentro del sistema.
Así pues, si lo nuevo ya preexiste en lo viejo, todo lo que hay que preguntarse es cómo preexiste. En Hegel lo variable es únicamente el modo.
Antes de la transformación, el ente contiene ya la nueva determinación, pero sólo en sí o según el concepto, no para sí. En el tránsito de lo uno a lo otro se identifican ambos, pero esa identidad es verdadera sólo en ese momento, es una identidad transitoria del en sí y el para sí, que luego queda, al par que conservada, suprimida.
hegel.-
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ESpERO QUE LES AYUDE
PARA CUALQUIERA QUE LOS PUEDA AYUDaR
SOUL_LOOCK@HOTMAIL.COM
Cesar dijo:
24 Junio, 2007 a 13:51 pm
la peor manera de morir, yo pienso que todos estarán de acuerdo conmigo. es: que el alma de la persona que muere, esté en pecado y sufrir la condenación en el mar de fuego que arde con azufre por todas las eternidades restantes atormentado por los demonios en el infierno.
la peor manera de morir entonces es morir en pecado, cualquier pecado.
julieta dijo:
5 Julio, 2007 a 18:12 pm
mm yo digo q la muerte le llegara a cualquiera pero antes de eso uno tiene q vivir la vida a lo maximo asi q disfrutenla y no puiensen en eso vale chau se cuidan y un besote……………………..
juan dijo:
9 Julio, 2007 a 21:00 pm
bueno asi como julieta yo estoy deacuerdo vive el presente de hoy y manana solo dios dira y que los muertos entierren asus muertos
Jahir dijo:
13 Julio, 2007 a 1:48 am
yo creo ke la peor forma de morir es cortado en pedasitos, primero un dedo una oreja nose todas la estremidades, pero rapido para ke sefra y al final cuando todavia este vivo cortarle la cabeza
david dijo:
22 Julio, 2007 a 22:05 pm
me kiero ir ala m…. ayudenme plisss
Pesuca dijo:
30 Septiembre, 2007 a 5:49 am
MUAJAJA La muerte es un sueño, no nos enteraremos de ella… A caso vosotros sabeis cuando os dormis? Solo sufrireis lo minimo hasta que no os deis cuenta…. y de ahi… en adelante ya no se sabe…
Quien quiera una muerte de cualquier tipo ahi va mi direccion. Matar es mi negocio…y el negocio es bueno.
msnparamentir@hotmail.com
Jesus el Quimico dijo:
26 Octubre, 2007 a 14:29 pm
O es monoxido de carbono (CO, lo q realmente produce la intoxicacion q mencionas); o CO2 (dioxido de carbono)…
MUERTE SEXI dijo:
2 Noviembre, 2007 a 19:30 pm
HOLA A TODOS BUENO PUES YO CREO KE NO ES FEO MORIR SI NO AL CONTRARIO ES BUENO POR KE TE LIBERAS SI VIVES TIENES KE SUFRIR TODO Y A TODOS LOS Y TIENES KE AGUANTAR ES ORRIBLE PERO DEPENDE DEL LADO KE LO VEAS DICEN EL MUERTO AL POZO Y EL VIVO AL GOXO NO LLORES POR LOS MUERTO MIRA RELAJATE RESPIRA Y DATE CUENTA KE TIENES VIDA ESO ES PARA TODOS .SI TE MATAS O DESEAS KE TE MATEN ES PECADO (SEGUN)Y NO TENDRAS PAZ NI EN LA MUERTE ASI KE DEPENDE DE TU CREENCIA (CATOLICA ETC)PERO PARA KE TE PREOCUPAS TU VIVE Y KE CHIN… SU MAD… LOS DEMAS
RECUERDA PRIMERO ERES TU, LUEGO TU, Y POR ULTIMO TU Y AKIEN NO LE GUSTE KE CHIN… SU MAD… DE TODOS MODOS SIGUES SIENDO TU
POR KIEN KIERA PLATICAR CONMIGO ESTE ES MI MSN titito_6@hotmail.com
chao
niña bonita(snoopy) dijo:
2 Noviembre, 2007 a 19:39 pm
hola oye muerte sxi yo estoy deacuerdo contigo para ke se preocupan?
si no tienes o si tienes muchas cosas no importa nada solo importa lo ke eres tu y no ke sea algo laboral SI NO KIEN ERES TU? EN REALIDAD SAVES KIEN ERES O KE ES LO KE KE KIERES DE LA VIDA Y DE LAS PERSONAS?piensalo y veras ke tambien las personas esperan algo de ti y no es presisamente ke te mueras jajaa
chao por kien kiera charlas hay va mi correo es… jarritodecafe_6@hotmail.com
Francisca Vera dijo:
4 Noviembre, 2007 a 16:16 pm
yo creo que la muerte es linda porque uno descanza en paz pero tampoco es tan pero tan buena porque si te muertes joven no vas a alcanzar a vivir cosas bonitas de la vida en cambio a la hora de morir es mejor porque despues no tienes que seguir sufriendo
Jairo Moncada dijo:
7 Noviembre, 2007 a 0:26 am
LA MUERTE ESTA TAN SEGURA DE ALCANZARNOS, QUE NOS DA TOOODA UNA VIDA DE VENTAJA…
Huma dijo:
7 Noviembre, 2007 a 11:37 am
Personalmente pienso que la muerte es algo mas, pero que no podemos decidir como es ya que nadie sabe que se siente al morir, asique, siempre desde mi punto de vista, hay que aceptar la que nos toca, ¿ que toca una dolorosa? pues a aguantarla, ¿ que toca una placentera? pues disfruta….. por que ya sea bonita y de pelicula o dolorosa y horrible, solo tenemos una y no es plan hacerle el feo, hehehehehe
annyjo dijo:
9 Noviembre, 2007 a 17:20 pm
jajjaajaja he intentado eso y n sirve osea ademas cual es la prisa veremosq nos pasa durante estos años pues en algun momento nos llegara la hora alomejor cuando nos llegue estaremos tan aferrados a la vida q vamos hacer lo imposible por recuperarla
federico dijo:
13 Noviembre, 2007 a 16:25 pm
no quiero morir de sida
miriam dijo:
19 Noviembre, 2007 a 20:41 pm
soooooooon puras mamadas jajaja
Eskiros dijo:
19 Noviembre, 2007 a 23:47 pm
Hola espero y mi comentario sea productivo.
Primero que nada devén de saber que el estar vivo es la lotería más grande que jamás te podrías Volver a sacar por lo tanto es un completo egoísmo y estupidez el quererte morir aun que lo respeto Pienso que deberías de hacer algo por los que si quieren vivir como niños en fase terminal o personas Con pocos recursos enfermos etc. podría escribir un libro con todas las calamidades de este mundo Por que en lugar de decir (ere tu. después tu y luego tu) ( que mamada es esa ) por que no tratar de Cambiar esta mierda de mundo (como dice por ahí otro comentario) solo intentarlo no lo quieras cambiar ya que tu vida. Es un asco una porquería una mierda y no deseas vivir por que las cosas no son como tu quisieras entonces parte Tu madre pero con honor y respeto a los que te dieron la vida y los que te rodean a los que sacrificaron sus vidas por ti. que estas como pinche parasito tragando y usando el aire y recursos que otros de verdad necesitan. gente que de verdad es de provecho para este pinche mudo Y los que lo a vitamos . solo piénsalo si la vida no la quieres. pues no te sientes a esperar que alguien haga el trabajo por ti matate pero con trabajo y labor social asía los demás ahora que si también se te hace que la gente es una mierda como la vida
Hay también animales que sufren y quieren lo que tu estasdes perdiciando………………
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Solo es un comentario espero y sea productivo y no cambie tu forma de pensar solo estoy tratando
Atentamente Eskiros
leandro dijo:
23 Noviembre, 2007 a 22:55 pm
uiiiiiiiiiiiii me da miedo la muerte
valeriA dijo:
30 Noviembre, 2007 a 18:45 pm
K VALLAN ALA MIERDA OS K NO LA DORAN PUDRANSES ELLA NO ES MALA
Andrea dijo:
30 Noviembre, 2007 a 19:20 pm
pues yo kiero morirme xk ya estoy arta de k todo el mundo me llame feaaa y x + cosas si alguien sabe un metodo para morirme andrea_britney_spears@hotm k me agregue oks
BACHE dijo:
3 Diciembre, 2007 a 19:43 pm
SAAAAAACOOOOOO LA NETA ESTA BIEN CHIDO PERO ME LATEN MAS LOS RELATOS DE LA MUERTE
er_yea dijo:
4 Diciembre, 2007 a 17:50 pm
simplemente no kiero morir